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Marca Personal: cómo brillar en la oscuridad[ + ]

Kevin O’Keefe, CEO de LexBlog, afirma que si un abogado senior no ha desarrollado una marca personal y no tiene una buena cartera de negocio, pueden considerarle un pasivo para el despacho: compararán lo que gana con lo que cuesta un abogado más joven.

Nuestra marca personal es la percepción que tiene de nosotros nuestro entorno de negocio: nuestros clientes, nuestra red de contactos, nuestros compañeros de despacho y los demás profesionales con los que nos relacionamos.

Trabajar en nuestra marca personal es hacer coincidir esa percepción con la imagen de nosotros que queremos dar. Como especialista en branding tengo claro que no podemos improvisar. Es necesario definir unos objetivos, seguir una estrategia y utilizar una metodología que nos garantice resultados.

Hace algunos meses leía en The Economist un artículo que afirmaba que los dos iconos más recientes del liderazgo empresarial eran Stefani Germanotta y Agnes Gonxha Bojaxhiu. ¿Os suenan? Son Lady Gaga y la Madre Teresa. Su gran acierto ha sido, según The Economist, construir una marca sencilla y clara. Por supuesto, hay que trabajar duro. La Madre Teresa se levantaba todos los días a las cinco menos veinte de la mañana. Y Lady Gaga sólo cogió vacaciones el día de Navidad. Pero la clave de su éxito es una excelente gestión de la comunicación. No hace falta vestir un sari o un traje hecho de carne cruda. Pero pueden enseñarnos algo acerca del carisma personal.

Mi principal consejo es que no os quedéis encerrados en el despacho. Os sugiero una sesión de ego-searching: teclead vuestro nombre en Google y ved que sale. Los resultados son una primera fotografía de la información que damos de nosotros y de la percepción que de nosotros tienen los demás.

El principal activo de un abogado, de cualquier profesional, no es su talento. Es su reputación. Y se basa en las recomendaciones y opiniones que puedan dar de nosotros. Nuestros clientes y nuestros compañeros. Y también los directorios como Chambers, Best Lawyers o Legal 500.

Conseguir este reconocimiento es el principal objetivo de nuestra marca personal. No es sencillo. Si buscas información en la red sobre personal brand, encontrarás 3.960.000 resultados. Si restringes la búsqueda a personal brand + lawyers, sólo aparecen 1.250.000 resultados. Si abres algunas páginas, encontrarás un sinfín de recomendaciones, tips, casos de éxito, libros que forzosamente debes leer, seminarios, webinars, conferencias, etc.

Un segundo consejo. Consulta con el responsable de desarrollo profesional de tu despacho. O con el director de comunicación. Como expertos, podrán asesorarte o ponerte en contacto con un profesional especializado.

Marca = Identidad + comunicación

El primer paso para construir tu marca personal es definir tu identidad. Sé honesto. No intentes aparentar lo que no eres. O lo que crees que tus clientes quieren ver. Analiza tus principales valores y competencias. Busca lo que te identifica y también lo que te diferencia.

El segundo paso es comunicar esta identidad. Es necesario que tengas una estrategia. Con objetivos claros, asumibles y medibles. Empleando herramientas tácticas orientadas a conseguir resultados. Las claves para conseguir éxito son la coherencia, la persistencia y la acción.

Sin asesoramiento profesional, es fácil perderse en acciones inconexas que no sólo sean estériles sino que debiliten tu reputación o transmitan una imagen distorsionada de tus capacidades profesionales.

Las redes sociales nos ofrecen posibilidades de comunicarnos con una audiencia más amplia y de establecer redes de colaboración y contacto profesional. Pero, sin la estrategia adecuada, son en el mejor de los casos una pérdida de tiempo.

Buenas prácticas: desinventando la rueda

No eres el primero en construir tu marca personal. Identificar lo que hacen bien otros y aplicarlo es el mejor comienzo. La experiencia y la capacidad de análisis de un buen profesional pueden ayudarte a poner los cimientos de tu marca personal. Los primeros pasos son los más complicados y de ellos depende el éxito de tu proyecto.

Una vez que emprendas el camino, todo cuenta: los hechos, los gestos y las actitudes. Mae West sabía algo de carisma. Decía que la personalidad es el resplandor que hace que nuestra luz traspase el escenario y el foro de la orquesta para llegar a ese gran espacio negro donde está nuestra audiencia. Ese espacio es el que tenemos que conquistar.

(Artículo publicado en Legal Today)

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